Desarrollar actividades meritorias de interés general y de libre acceso a la comunidad, con el propósito de promover la sostenibilidad integral (social, económica y ecológica) en los ecosistemas y las comunidades ubicadas entre el Parque Nacional Natural Paramillo y la Serranía de San Lucas, en la subregión del Bajo Cauca.
Consolidarnos como el alma del ecosistema empresarial Hacienda Río Rayo, disponiendo al servicio de la comunidad y del territorio herramientas filosóficas, técnicas y metodológicas que aceleren el cambio hacia la sostenibilidad.
Rio Rayo, un ecosistema de oportunidades empresariales para el desarrollo sostenible en el Bajo Cauca Antioqueño. Hace 50 años la hacienda Rio Rayo era una vanguardista finca ganadera ubicada a las afueras de Tarazá, subregión del Bajo Cauca Antioqueño, operada por la familia Rodríguez, quienes venían de Caucasia huyendo de las dinámicas extractivas de la minería de oro de aluvión. A comienzos de la década de los 80 su tierra fue invadida por cientos de mineros que llegaban desafiantes desde distintos lugares, algunos con palas y batea, otros con motobombas, otros con bulldozer.
La invasión comenzó luego de que, durante una excavación que tenía como fin la construcción de una piscina, los trabajadores encontraron oro. La voz se fue regando, encendiendo la fiebre y la ambición de los habitantes de esa zona, de ese “lejano oeste” colombiano. Fueron llegando para quedarse, ocupando, revolcando la tierra, atendiendo el rumor, instigados por la necesidad salvaje que arrincona a las comunidades de esa región del país, amparados por las estructuras de grupos armados al margen de la ley, en medio de un contexto de fragilidad institucional y abandono estatal que desafortunadamente continúa vigente.
Así mismo fue el caso de muchas de las tierras de la región. La fiebre del oro había llegado como un incendio ante el cual muchos propietarios y trabajadores huyeron abandonando sus tierras y sus puestos de trabajo. Otros eligieron un camino de confrontación, imponer la ley por sus propios medios, y esto terminó costándoles la vida o, en el mejor de los casos, la libertad.
La familia Rodríguez decidió quedarse, expandirse y convertirse en la familia Rio Rayo. Optó por buscar una tercera vía. Decidió escuchar. Abrió las puertas y dispuso su patrimonio y su fuerza para propiciar la creación de acuerdos nuevos y versátiles para generar dinámicas económicas adaptadas al nuevo contexto, y así poder ser fuente de resiliencia y crecimiento para los distintos actores. De esta manera, liderando una iniciativa privada que se hace cargo de los impactos de todo su ciclo productivo, constituyeron una zona de distensión a la que, aún hoy, décadas después, se siguen acercando personas de todas las procedencias a aportar con ideas y trabajo, y a beneficiarse con oportunidades.
La ineludible actividad minera ha ido resignificándose con el pasar del tiempo en la Hacienda Rio Rayo. Ha pasado de ser una actividad extractiva que deja poca rentabilidad local y mucho desastre socio-ambiental, a ser un motor que activa e impulsa el nacimiento y encadenamiento de oportunidades productivas relacionadas en torno a un insumo común: el ecosistema recuperado.
Hoy en día, la minería se realiza de manera formal y cuenta con certificaciones internacionales de buenas prácticas. Se extrae oro para exportar como materia prima y se incentiva la extracción por parte de barequeras, motobomberos y demás pequeños mineros a quienes se les compra el oro para hacer joyería con trazabilidad completa bajo la marca Rio Rayo Joyería. Los cierres de mina organizados han permitido recuperar, a través de un vivero y de procesos de reforestación, más de 600 hectáreas por medio de la siembra de Acacia Mangium y especies nativas. En esos bosques recuperados nació la apicultura como una nueva vocación para la subregión. Actualmente se comercializa miel y productos de la colmena bajo la marca Rio Miel, con insumos que provienen de bosques recuperados no sólo en la Hacienda Rio Rayo sino de los 5 municipios del Bajo Cauca. Funciona un aserrío con una superficie de más de 700m2 en el que emprendimientos de jóvenes y de mujeres procesan maderas extraídas de los bosques recuperados, con la cual se fabrican colmenas, pisos, techos, puertas, entre otros productos. Se han establecido más de 20 rutas de avistamiento de aves en bosques que hace 20 o 30 años fueron derribados por actividades extractivas y hoy están de vuelta como un hogar de grandes felinos (Jaguar, Puma, Ocelote…) y en los que se han identificado más de 300 especies de pájaros, algunos de ellos endémicos, algunos en peligro crítico de extinción.
Esta es una lista que continúa, que recoge más de 40 años de aciertos y desaciertos y que se encuentra disponible para ser divulgada como un modelo de minería responsable y economía circular. Para este fin de divulgación y multiplicación la Fundación Río Rayo ha dispuesto recursos bibliográficos, herramientas virtuales y un diplomado.
El ecosistema empresaria Rio Rayo busca en la actualidad ser una fuente de inspiración y un repositorio de aprendizajes y experiencias que puedan aportar a restablecer el equilibrio ambiental, económico y sociocultural en su entorno y en contextos de similares características, priorizando los territorios que se identifican como parte del corredor de conectividad ubicado entre el parque nacional natural Nudo del Paramillo y la Serranía de San Lucas.
Somos una invitación a creer, a confiar, a sembrar. Somos aprendices. Somos guardianes de la esperanza. Somos una semilla dispuesta a germinar como laboratorio vivo, como memoria y como referente de que es posible crear nuevos caminos a partir de la empatía con la comunidad y la naturaleza de la que formamos parte.
Empatía
Escuchar, comprender y actuar desde el respeto por la vida.
Confianza
Construir vínculos genuinos y duraderos entre actores diversos.
Ecología
Vivir en coherencia con los ciclos naturales.
Creatividad
Imaginar soluciones novedosas que honren la tradición, inspiren nuevas formas de habitar el territorio y promuevan un futuro sostenible.
Emprendimiento
Transformar desafíos en oportunidades de desarrollo.
Diversificación
Promover economías integradas que fortalezcan la resiliencia territorial.
Territorio
Reconocer en la tierra nuestro hogar y nuestra fuente de vida.
Participación
Reconocer en la tierra nuestro hogar y nuestra fuente de vida.